La iglesia data del siglo XIII y está compuesta por
una sola nave, con ábside semicircular precedida por
un tramo recto que forma parte del presbiterio, una espadaña
situada sobre el arco triunfal y otro tramo recto hacia los
pies de la iglesia.
La cabecera es la parte del templo que mantiene su arquitectura
original. La parte exterior del ábside está
formado por tres galerías horizontales de arcos ciegos.
En la fila inferior son seis los arcos, doblados y de medio
punto. En la galería intermedia el número es
de siete por lo que no se encuentran en la vertical de la
fila inferior, también son doblados y de medio punto.
siendo siete el número de arcos de las dos filas superiores
y de seis la inferior. La fila superior cambia su tipología
siendo arcos sencillos, algo apuntados y enmarcados, en número
de siete. Sobre la galería superior de arcos existía
un friso decorativo de ladrillos en sardinel que han sido
muy modificados después de la última restauración.
Otra de las modificaciones que ha sufrido en la última
restauración es el recubrimiento, mediante enfoscado,
del ladrillo que existía por debajo de las arquerías
y la eliminación de los mechinales originales tanto
del presbiterio como del contrafuerte de la espadaña.
Los tramos rectos del presbiterio se decoran de forma semejante
al ábside, con dos arcos, en este caso todos doblados,
en cada una de las filas y sus ladrillos interiores han corrido
la misma suerte.
Del interior, la cabecera vuelve a ser lo único primitivo
que se conserva. Se cubre con bóvedas de horno en el
ábside y de cañón muy agudo en el presbiterio
compuesto con tres arcos apuntados de doble perfil sobre impostas
de nacela.
Hasta la última restauración, no se podía
apreciar el interior del ábside porque estaba cubierto
por un retablo barroco que afortunadamente ha sido alojado
en otro lugar en el interior de la iglesia. Lo que ahora podemos
apreciar es un ábside con tres cuerpos, el inferior
está separado del intermedio mediante una primera fila
horizontal de esquillas y una segunda fila de ladrillos en
sardinel. El cuerpo intermedio contiene tres arcos de medio
punto doblados. El cuerpo superior está formado por
la bóveda de horno y está separado del cuerpo
anterior por una primera fila de esquinillas y una segunda
de impostas de nacela de las que arranca la bóveda.
La entrada sur al templo tiene una composición mudéjar
pero es fruto de constantes restauraciones. Su impresionante
espadaña es del siglo XVIII, tiene un perfil escalonado
en cuatro tramos.