La iglesia románico mudéjar de Peñarandilla se encuentra en la zona más alta del pueblo. Sus orígenes se remontan a los siglos XII y XIII. Su ábside es de bella factura aunque se aprecia los daños que ha sufrido tanto en su parte más alta, como en la más baja. Consta de tres series de arquerías dobles con distintos ejes.
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La fachada sur se conserva casi por entero. Se observan arcos simples algo agudos que recorren en altura prácticamente todo el muro y descansan son un zócalo de ladrillo. En su centro se abre una puerta, de vano redondo limitado por dos arquivoltas y encima un par de frisos, de esquinillas el uno y el otro de sardinel que actúa como alfiz. La parte superior de la nave posee en la actualidad una franja con una serie de óculos que nada tiene que ver con lo que pudo ser en realidad y que rompe la armonía de la construcción.
Fue restaurada en el 2001.