Durante ocho siglos la España medieval estuvo dividida
de forma cambiante entre la Cristiandad y el Islam, que más
allá de los conflictos militares existieron contactos
culturales entre cristianos y musulmanes. Una consecuencia de
este intercambio, de la convivencia y tolerancia es el arte
mudéjar.
Después de la reconquista de Zaragoza y Toledo los reinos
cristianos del norte se encontraron con una gran dificultad,
repoblar los vastos territorios conquistados. Por este motivo
se decidió autorizar a la población musulmana
vencida a quedarse bajo dominio cristiano, así surgieron
los mudéjares, que son musulmanes autorizados a quedarse
en la España cristiana pagando un tributo.
Estas circunstancias hicieron posible el nacimiento del arte
mudéjar que se puede definir como el resultado de la
confluencia de dos tradiciones artísticas, la islámica
y la cristiana, por esto el arte mudéjar constituye la
manifestación artística más genuina de
la España cristiana medieval. Es “el único
tipo de construcción peculiarmente español del
que podemos envanecernos” (Marcelino Menéndez Pelayo).
Aquí nos centraremos en lo referente a las iglesias,
que por aquel entonces el estilo artístico que dominaba
Europa era el Románico, que se le considera como el primer
estilo artístico de influencia completamente europeo.
Se extendió gracias al movimiento de los peregrinos a
los lugares santos.
En España se dieron dos condiciones, la primera la reconquista
de la península a partir de las montañas asturianas
que nunca fueron ocupadas y la segunda, el Camino de Santiago
que conducía desde Europa a Santiago de Compostela, uno
de los lugares santos de la cristiandad, ésta fue la
vía de entrada de esta tendencia artística.
A estas tierras de la comarca de Alba de Tormes llegaron repobladores
del norte de España que traían consigo su manera
de construir, que era forzosamente románico, pero su
estilo se mezcló con el estilo de los habitantes mudéjares
de ahí que a los edificios que tratamos los llamemos
estilo Románico-mudéjar.
planos de localización
La comarca de Alba está localizada al sur-este de la provincia de Salamanca.
Estratégicamente podemos dividir la comarca en dos, por un lado los pueblos situados hacia el sur-este de Alba de Tormes y los pueblos más al este, entorno a la carretera de Peñaranda de Bracamonte-Alba de Tormes (SA 114).