El castillo desde sus comienzos pasó de propietario
en propietario hasta que llegó a manos de los Ribera
quienes lo habitarán hasta el siglo XVIII.
En el año 1538 el Emperador Carlos V creó
el marquesado de Montemayor concediendo el título
a don Juan de Silva y Ribera, pero con anterioridad, en
1458 esta familia había constituido en la villa el
mayorazgo de Castromonte. El título del marquesado
en la actualidad lo ostenta la condesa de Priego.
Los orígenes de la construcción se sitúa
a finales del s. XIII o principios del XIV, pero el conjunto
actual posiblemente sea de los siglos XIV y XV. El cuerpo
principal es de planta poligonal, on cuatro torres de diferentes
formas en los ángulos, cuadrada la del homenaje,
otra cuadrada pero de menor tamaño, una rectangular
y otra semicircular. Además, en el paño que
está de cara al pueblo, junto a la torre del homenaje
se sitúa un cubo rectangular que hace las veces de
ingreso, seguido por un recodo, esta puerta está
formada por dos arcos, uno agudo y otro escarzado con una
garita encima, a su lado otro cubo semicircular; una vez
pasada la puerta se llega al patio de armas. Todas las torres
están formadas por tres pisos siendo la primera planta
de las torres maciza.
El acceso al castillo se realizaba mediante un puente levadizo
que salvaba el foso, situado en la cara oeste del castillo,
hacia el lado donde se sitúa la villa. Una vez pasado
el foso y el antemuro abría que entrar en el recinto
principal a través de la puerta anteriormente descrita.
Esta disposición permitía una gran defensa
del castillo a la hora de ser atacado por su entrada.
La construcción fue a base de mampostería
reservándose la sillería para los ángulos,
los vanos, ventanas, puertas y otras zonas nobles.
De la barrera exterior, que fue construida por los Silva
en le s. XV, sólo se conservan dos cubos semicirculares
con troneras para proteger la puerta de entrada formada
por un arco apuntado.
En el pueblo también se conservan restos de la muralla,
muy deteriorada con unos tres metros de espesor.
otras joyas de intéres
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cruz decorada con granadas
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picota |
picota |
Nada más cruzar el puente que da acceso al pueblo
(debajo se localiza un buen lugar donde darnos un chapuzón
en el río) nos encontramos con la ermita de San Antonio,
construida en el siglo XVI, y delante de ella una preciosa
cruz sobre gradería enteramente decorada con lo que
podrían ser medias granadas.
En la plaza del pueblo se sitúa el rollo de justicia
de mediados del siglo XVI, levantado como símbolo
de autoridad del marqués de Montemayor, en la actualidad
está formando parte de una fuente habiendo perdido
la gradería sobre la que se asentaba. Está
elaborado en granito y el primer tramo del fuste corresponde
a un cilindro que forma parte de la fuente, en el segundo
están labrados escudos de la villa, le sigue en altura
una especie de plato que sobresale de la planta del fuste
decorada con cabezas de leones, por encima de este elemento
existe otro cuerpo cilíndrico con dos escudos que
llevan en el campo un león rampante sostenido mediante
ángeles y rematando toda la obra un pequeño
cuerpo de forma cónica.
información adicional
Hace no muchos años el río Cuerpo de
Hombre se encontraba muy contaminado debido a la industria,
principalmente textil, situada aguas arriba, en Béjar.
Hoy el río se encuentra recuperado y apto para
el baño, perfectamente equipado en cuanto a zonas
verdes, merenderos, etc.
Además existe una serie de rutas que nos adentran
en los parajes de su entorno. Este estrecho contacto
con la naturaleza, el tamaño de la localidad
(380 habitantes) su proximidad a la Sierra de Francia,
a Béjar y al norte de la provincia de Cáceres
la colocan en una posición estratégica
para tomarla como punto de partida para conocer la región.
Teléfono del ayuntamiento: 923 43 11 51